¿Te han dicho alguna vez que “no tienes nada”, y sin embargo sigues con dolor?
Una historia que se repite demasiado:
Ana tiene 41 años. Es administrativa y madre de dos niños. Hace casi dos años comenzó a sentir dolor en la zona lumbar tras un día de mucho estrés en el trabajo. Le dijeron que era una “contractura” y le mandaron reposo. Después vinieron pruebas, radiografías, resonancias… todo parecía “normal”. Pero el dolor siguió.
Ana dejó de salir a caminar, empezó a evitar agacharse, y cada vez que notaba una molestia, sentía miedo. El dolor se hizo más intenso, más constante, y apareció también en otras zonas. Su entorno dejó de entenderla, y ella misma empezó a pensar que era “demasiado sensible”.
Lo que nadie le explicó es que su sistema nervioso había aprendido a estar en alerta. Que su dolor era real, pero no tenía que ver con una lesión permanente.
Hoy Ana está mejor. No porque el dolor desapareciera mágicamente, sino porque entendió qué le pasaba, aprendió a moverse sin miedo, y comenzó un proceso guiado para recuperar el control.
Esa situación genera confusión, frustración y una sensación de invisibilidad. Pero el dolor crónico sí tiene explicación, aunque no la veas en imágenes o pruebas. Es una experiencia corporal real emocional desagradable, generada por circunstancias que envuelven a la propia persona, en las que el sistema nervioso integra señales físicas, emocionales y contextuales. No se trata de separar cuerpo y mente, sino de entenderlos como una unidad funcional que interpreta y modula el dolor.
Central sensitization es un fenómeno de plasticidad neuronal: el sistema nervioso central —médula y cerebro— se vuelve más sensible, amplificando señales dolorosas incluso cuando el tejido ya está «sano». Incluye:
- Aumento de receptores NMDA y glutamato en vías nociceptivas.
- Reducción de la inhibición (pérdida de interneuronas GABAérgicas).
- Activación de células gliales y producción de citoquinas (IL‑1β, TNF, IL‑6) que perpetúan el estado hipersensible
(J. Nijs et al., 2021)»Central sensitisation in chronic pain conditions: latest discoveries and their potential for precision medicine.»
A menudo, el dolor persiste y se dispersa a otras zonas, sin correlación clara con lesión original.
Mecanismo interactivo entre sensibilización periférica, glía e hipersensibilidad CNS. (AH. Bazzari et al., 2022) «Advances in targeting central sensitization and brain plasticity in chronic pain.»
¿Cómo identificarlo clínicamente?
Se usa el Central Sensitization Inventory (CSI) y criterios específicos:
- Dolor intenso, difuso o desproporcionado.
- Alodinia (dolor por estímulos no dolorosos) e hiperalgesia.
- Síntomas asociados como fatiga, trastornos del sueño, ansiedad o hipersensibilidad sensorial.
(Enrique Velasco et al., 2024.) «Is chronic pain caused by central sensitization? A review and critical point of view.»
Debido a que el dolor puede llegar a trastocar todas las esferas de la persona, es necesario abordarle de la mejor manera posible. Con la persona como centro del problema y de una manera integrada dentro de su contexto y entorno. Por lo que es imprescindible que el plan de trabajo tenga mínimo estas cuatro referencias que irán cambiando y modificándose según el paciente que tengamos delante.
- Educación neurocientífica del dolor (Modelos tipo Explain Pain y PNE).
- Terapias mezcladas: ejercicio terapéutico, abordaje activo, estrategias cognitivas.
- Reprocesamiento de señales de peligro y técnicas conductuales (CBT, ACT, Pain Reprocessing Therapy) que han demostrado eficacia en reducción de dolor e hiperactivación central.
- Ejercicios terapéutico: Adaptado, dosificado, controlado, con un exposición gradual priorizando en el afrontamiento activo del dolor.
Entender no es restarte validez al dolor, sino darte herramientas reales para reconducirlo. El dolor crónico es una experiencia compleja, profundamente real y transformable.
En Profisium estamos contigo, para ayudarte desde el respeto y al comprensión, la evidencia científica y un enfoque humano que reconoce cada historia individual para devolver esa vida significativa que se perdió en su momento y que aún no has recuperado.